Lupe Vázquez, A coruña, 1978
«Llegó a la fotografía a través de la arquitectura y descubrió el retrato.
La contemplación del ser humano le comunicó las historias que se esconden en cada gesto, en cada cuerpo. Es una narradora visual, sus fotos son guiones, sus composiciones tienen el sustantivo y el verbo, una sugerencia premeditada para dejar al espectador que se invente un final.
A la manera de un director cinematográfico, siempre genera suficientes argumentos, a veces solo con dos fotogramas, para que quien contempla su trabajo disfrute de la película que ella ya construyó en algún momento en su cabeza.»
(Texto de Ariana Fernández)